Alternativas vacacionales para tu mejor amigo

En cuestión de días, o mejor dicho, de pocas horas, la historia de Mika se hizo viral. Mika es una perrita que, como muchas mascotas actualmente, acompañaba a su ama en un viaje por avión.

También como la mayoría de los animales que se trasladan de esta forma, Mika debía ir en el compartimento de equipaje; sin embargo, mientras la subían al avión, junto con otros objetos documentados, su jaula cayó de la banda transportadora, se abrió y dejó libre a la perrita, que hizo lo más natural para un animal en una situación tan estresante, ¡correr!

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La situación que causó la mayor polémica y que ganó fuertes críticas para la aerolínea, fue que nadie informó a la dueña de Mika que su mascota se había escapado. Creyendo que su fiel amiga también estaba en el avión, la pasajera llegó hasta Houston y fue ahí donde le comunicaron cuál era la situación.

Hoy sabemos que, por fortuna, todo se resolvió a favor de Mika y su querida humana, pues la perrita fue hallada y devuelta con su familia. Sin embargo, para quienes somos amantes de los animales y los viajes, casos como éste nos ponen a pensar ¿qué tan seguro y prudente es que nos acompañen a todas partes?

Gracias a las campañas de concientización acerca de la protección animal y en contra del maltrato, y también, ¿por qué no decirlo?, en virtud del interés comercial, hoy es relativamente sencillo viajar con ciertas mascotas, como perros y gatos.

Diversos alojamientos, desde cabañas y casas de campo hasta varios hoteles de Acapulco todo incluido, se han vuelto pet friendly y admiten a las mascotas más comunes, bajo ciertos criterios y condiciones. Lo mismo ha sucedido con medios de transporte, como autobuses, trenes y aviones.

Pero como nos deja ver el caso de Mika, el que las mascotas estén autorizadas para viajar u hospedarse junto con sus amos, no necesariamente implica que los medios de transporte y los hoteles cuenten con la infraestructura necesaria y el personal capacitado para tratar con animales.

Seguramente, el personal a cargo de subir el equipaje al avión nunca se había preguntado qué hacer o cómo controlar a un perro que se escapa en plena pista. Ahora la aerolínea tendrá que pensar en capacitar a sus empleados para enfrentar este tipo de situaciones.

Mientras llega el día en que los proveedores de servicios turísticos están mejor preparados para ser realmente pet friendly, conviene pensar en alternativas para que nuestros compañeros animales también tengan unas buenas vacaciones. Aquí les dejo algunas ideas.

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Un viaje por carretera

Si tus planes y recursos lo permiten, bien puedes pensar en tomar tu auto, o alquilar uno, y lanzarte a “pueblear” con tu perro. Además de que la opción puede ser muy agradable para unas vacaciones, tendrás más flexibilidad para detenerte cuando consideres que a tu amigo y a ti les hace falta una buena caminata o para pasear por un lugar que ambos disfruten.

Una pensión para mascotas

Cuando trasladar a tu mascota puede ser más complicado o peligroso que viajar sin ella, por triste que te resulte, lo mejor sería buscar un lugar donde la cuiden bien mientras tú viajas. La ventaja es que hoy existen pensiones para perros y gatos donde tienen hasta gimnasio y alberca. Tu amigo no pasará el día encerrado en una jaula, sino que disfrutará y hará ejercicio al aire libre, y hasta podrá conocer a otros amigos de su especie.

Un guardián de confianza

Si tienes un amigo o familiar con tiempo y buena disposición, y que además se lleve bien con tu perro o gato… en verdad tienes mucha suerte, pues él o ella podrían ser la mejor solución para que tu mascota se quede bien cuidada y no tan triste. Ya sea que el guardián temporal reciba a tu mascota en su casa, o que se dé tiempo (un buen tiempo) para visitarlo, pasearlo y darle de comer todos los días, ésta puede ser la opción más confiable y económica.